miércoles, 9 de mayo de 2012


Mi Confrontación con la Docencia

Realicé mis estudios de Ingeniería Industrial en la especialidad de Química en el Instituto Tecnológico de Zacatepec, Morelos. Inicié mis actividades como docente recién egresada de la licenciatura con cierto temor de equivocarme e inseguridad de pararme frente a un grupo de alumnos que me podrían cuestionar cualquier duda y exigir respuestas lógicas y concretas. La idea de transmitir conocimiento a otros se me hizo atractiva, aunque carecía de una formación pedagógica lo tomé como un reto.
Realmente el ser docente es una gran responsabilidad y un gran compromiso, debido a que los padres de familia confían plenamente en nosotros, en la formación que les daremos a sus hijos y en las experiencias que les aportaremos.
Además, son varios los aspectos a considerar al impartir una clase como son: analizar un tema para trasmitirlo de forma sencilla y práctica para que los alumnos le encuentren sentido a lo que van a aprender, aportar ideas para aclarar dudas, asesorarlos académicamente y orientarlos en aspectos personales, familiares, etc. Más bien es un acompañamiento que debe hacerse a lo largo del semestre para apoyar al alumno, conocerlo, identificarlo, canalizarlo a la coordinación de tutorías en caso de algún problema académico o personal para que reciban ayuda y así evitar su deserción.
El ser docente de la EMS ha significado para mí un gran compromiso para con mis alumnos, ya que el objetivo es que al término de su bachillerato tengan el conocimiento y las habilidades necesarias para ingresar a otro nivel de estudios (Licenciatura) o para enfrentarse a un ambiente laboral.
 Los motivos de satisfacción que tengo son ver a mis alumnos egresados de bachillerato e iniciando su licenciatura o laborando en empresas privadas de la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca o en sus negocios propios y que al encontrármelos se acuerden de mí o comenten algo agradable de la escuela.
Creo que los motivos de insatisfacción que he tenido es que me falta esa parte sensible para detectar a alumnos con graves problemas económicos, personales, de salud, familiares, etc. Y en ocasiones por la carga de horas frente a grupo (actualmente atiendo 7 grupos de segundo semestre de 50 alumnos por grupo aproximadamente) no logro detectar a esos alumnos y es muy frustrante no poder ayudarlos, siento impotencia cuando me entero de que algún alumno o alumna a desertado.




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